sábado, abril 17, 2004

burro y apaleado 

Un vacío legal impide a un viudo disfrutar del permiso de paternidad

Un transportista vallisoletano, Diego M.H., de 40 años, denunció ayer su desamparo al serle denegado el periodo de baja por paternidad que solicitó cuando su mujer falleció después de un parto. Según la ley, no tiene derecho a esta prestación porque su mujer no trabajaba, aunque paradójicamente sí podría solicitarla si fuera el padre adoptivo.


Si no fuera porque es para llorar, la situación sería propia de un guión de Berlanga. La ley otorga a la madre el derecho a una baja por maternidad que puede compartir con su pareja. El problema es que la titular del derecho es la madre, que está facultada para transferirlo al padre y en este caso ha fallecido. Y como la madre no puede dar el consentimiento, el padre no puede disfrutar de los días de baja por paternidad con lo que no podrá cuidar a su hija de un mes. ¿Qué ley es la que tenemos que no protege a un hombre que se convierte en viudo y padre al mismo tiempo? No entiendo como no hay nadie en la cadena burocrática que pueda solucionar este caso. Un chanchullo más no se va a notar y este es por una buena causa. Ahora se solucionará el caso; ahora que ha trascendido la noticia, claro.

Y lo peor de todo es que no se porqué me sorprendo...

Donde los optimistas se enfrentan a la realidad