miércoles, abril 21, 2004

hipocresía 

Permitidme que hoy sea un poco más frívolo que de costumbre. Al menos, en el punto de partida, porque el final de viaje podría ser aterrador.

Hace unos días escuché que debido al "escándalo Janet Jackson", también conocido como Nipple Gate, la retransmisión por TV del desfile anual de ropa interior de la compañía Victoria's Secret era suspendido. Este es sólo el último de los despropósitos que se produce en los medios de comunicación americanos y ahora ya no hay gala televisiva que no lleve unos segundos de retardo. Hace poco vi un chiste en el que una familia estaba frente al televisor y se leía "la retransmisión de la siguiente ejecución se hará con unos segundos de retardo, no sea que a la prisionera se le ocurra enseñar una teta antes de morir". Primero te hace gracia, y después te asusta. Resulta curioso que en un país cuyo sistema judicial permite que asistan personas a las ejecuciones se escandalize al ver una teta en la tele.


Una vez más, no seamos reduccionistas. Estados Unidos es un país muy grande y hay muchos millones de estadounidenses que no son tan conservadores. Claro que, con casi 300 millones de habitantes, la cantidad de puritanos fundamentalistas son muchos. El poder de la iglesia es grande y en muchos estados lo del "país de la libertad" se queda en pura anécdota. Lo preocupante es que los EEUU son exportadores de un estilo de vida, el famoso American Way of Life. Son muchos los países que se miran en el espejo americano y se consideran avanzados cuando ya pueden ir a un McDonalds. Y con esta importación cultural, también puede que vengan las ideas más radicales. Al menos, parece que la vieja europa, con varios milenios de historia a sus espaldas, ha escogido un camino diferente y la censura es un sólo una sombra del pasado. Esperemos no dar pasos hacia atrás.

Donde los optimistas se enfrentan a la realidad