viernes, abril 23, 2004

la guerra 

Bajas, daños colaterales, caídos en combate y otros eufemismos son usados por los que organizan las guerras para disfrazar la realidad a los que ponen las vidas. Hoy en día, la guerra se ha convertido en un producto más y hay que venderlo de la mejor forma posible. Así, en la guerra no hay muertos sino bajas. Esta técnica publicitaria requiere de la habilidad del vendedor para que los compradores no descubran el principal defecto de una guerra: produce muertos.

Un sitio de Internet (The Memory Hole) publicó decenas de fotografías de ataúdes de soldados estadounidenses a su arribo a la mayor morgue militar de Estados Unidos, tras lo cual el Pentágono ordenó medidas de restricción de la información.

Las fotografías fueron entregadas la semana pasada al activista Russ Kick, quien había hecho una presentación invocando la ley de libertad de información para recibir las imágenes.


La razón que aduce el Pentágono para prohibir la publicación de las fotos es el respeto a la intimidad de las familias. Sin duda, se trata de la aplicación de la famosa "ley del embudo" ya que los medios de prensa americanos no tienen ningún problema para publicar imágenes de las víctimas, siempre que sean del otro bando, claro. Desde el año 2000 el Pentágono cumple una directiva por la que no se hace ningún tipo de ceremonia ni se convoca a la prensa para nada relacionado con víctimas de guerra. De nuevo, se apoyan en la privacidad de las familias y aseguran que no es su intención tapar información. Es lamentable que unos padres que han perdido a un hijo, en una guerra en la que puede que no crean, no tengan derecho a un reconocimiento y además se haga todo lo posible por ocultarlo. Es como quién esconde el polvo bajo la alfombra y por eso cada día hay más americanos que se preguntan: ¿qué se nos ha perdido en Iraq?

"La primera víctima de la guerra es la verdad." Hiram Johnson (1917)

Donde los optimistas se enfrentan a la realidad