miércoles, abril 14, 2004

prime time 

La condición de existencia de un hecho hoy en día depende de la audiencia. Todo hecho que es capaz de pegar al televisor a millones de espectadores es importante y lo que no sale en las noticias simplemente no existe. Pregúntale a cualquiera sobre las guerras que hay hoy en el mundo. Todos dirán Irak y pocos serán los que se acuerden ya de Afganistán. Aunque claro, se entiende si pensamos que hemos inventado un divertido eufemismo para referirnos a estos casos. En realidad, no son guerras sino "conflictos bélicos". Es como cuando se habla de "daños colaterales" para referirse a un niño con los sesos desparramados por el suelo.


Pues bien, no hay menos de treinta guerras, conflictos bélicos para quién lo prefiera, en la actualidad. Están repartidas por todos los continentes, salvo Norteamérica. Argelia, Indonesia, Cachemira, Kosovo, Chechenia, Liberia, Colombia, Congo, Birmania y Sudán son algunos ejemplos. La película en todas ellas es muy parecida: antiguas colonias, democracias incipientes, señores de la guerra, el noventa por ciento de las riquezas del país en poder del uno por ciento de la población, enfrentamientos religiosos y tribales,...

Un ejemplo de guerra que no sale en los telediarios es Sudán. Independizada en 1956 de Gran Bretaña, su principal problema es el desequilibrio que existe tanto en sus habitantes como en la situación de los recursos. Al norte, población árabe y religión musulmana. Al sur, población negra y religión cristiana. Al norte se centran las actividades comerciales, ya que allí se encuentran las redes de transporte terrestre y marítimas, y al sur se encuentran las riquezas del país: petróleo e importantes yacimientos minerales.


Desde la independencia, el gobierno de la capital intentó instaurar un estado islámico que acabó imponiéndose en 1989 tras una guerra civil y un golpe de estado. Se procedió entonces a la deportación de la población negra y al asentamiento de colonos árabes en la zonas ricas del sur. La violencia y las hambrunas dejaron más de dos millones y medio de muertos y cuatro millones y medio de sudaneses sin hogar. Tortura, esclavitud y genocidio se sucedieron durante muchos años.

En 1998 se creó una constitución y en 2001 se celebraron unas elecciones supuestamente democráticas. Poco después, se firmó un Memorando de Entendimiento que debe acabar en un referéndum en el que el Sur decida si quiere ser un estado federado o independiente. De hecho, durante el año 2003 se respetó el tratado de alto el fuego. El problema es que, en febrero de 2004, apareció un grupo armado musulmán llamado Movimiento para la Liberación de Sudán que no está muy de acuerdo con estas decisiones del gobierno. Desde entonces, los nuevos enfrentamientos han dejado ya más de tres mil muertos. Y la historia comienza de nuevo...

"En la lucha del bien contra el mal, siempre es el pueblo el que pone los muertos." Eduardo Galeano

Donde los optimistas se enfrentan a la realidad