miércoles, mayo 19, 2004

Mercado de sangre 

Barcelona, España, 18 Mayo (RCN) – Esteban Beltrán, director de la Sección Española de Amnistía Internacional (AI), dijo que España ha vendido armas a Israel por valor de 14 millones de euros y por esto ha pedido al gobierno del Psoe que se suspenda la venta.

En el marco de la presentación del informe "Israel y los territorios ocupados", Beltrán aseguró que así como la anterior administración (Aznar) admitió haber comercializado armamento, el gobierno de Rodríguez Zapatero "tiene la oportunidad de acabar con la venta de armamento y material" que se use para destruir viviendas o cometer "graves violaciones de los Derechos Humanos".
fuente: Canal RCN


España no es uno de los países principales en cuanto a la venta de armas ya que, EEUU, el Reino Unido o Alemania nos llevan mucha ventaja. Sin embargo, estamos entre los diez primeros del mundo. Ya en 1988, cuando acabó la guerra Irán-Irak, la ONU hizo una investigación para ver que países habían vendido armas a los contendientes. La ONU hizo tres listas: en una de ellas estaban los países que vendieron armas a Irak, en otra los que lo hicieron a Irán y en la tercera aquellos que habían vendido armas a ambos. Entre los 37 países que figuraban en esta lista estaba, por supuesto, España. El gobierno de turno solucionó el asunto mostrando un papel en el que supuestamente se demostraba que el destino de las armas vendidas era Jordania.

No nos engañemos. Si los fabricantes de ventiladores están deseando que empiece el verano y apriete el calor, los que fabrican armas necesitan que haya guerras. Y, si es posible, guerras muy largas, que duren años. Para garantizar esto último, no hay nada mejor que armar a todos los implicados en la guerra. La igualdad de los bandos garantiza una guerra larga, lo que equivale a mucho dinero. Por supuesto, en este negocio la ética está siempre de vacaciones. Se vende la mercancía y no se hacen preguntas. Tanto da que sea para dar un golpe de estado, para invadir un país o para llevar a cabo pequeño genocidio.

¿Y los muertos? No hay muertos, sólo daños colaterales.

Qué gran ironía... Aquéllos mismos que aparcen en televisión, en conferencias, jurando y perjurando que se hará lo posible por poner fin a los conflictos, que harán cuanto esté en sus manos para apaciguar la violencia, terminar con las matanzas, aquéllos que se atreven a poner en sus sucias bocas la palabra Paz, son quiénes lo provocan todo, y/o "cooperan" en la medida de lo posible, por pura sed de enriquecerse; de enriquecerse a costa de vidas que no son las suyas.
Es admirable que no se den asco a si mismos.
Opinión de Blogger Attilah escrita a las 20 de mayo de 2004, 1:18 - #  
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