viernes, mayo 07, 2004

sigue la cadena 

Quizás lo recuerdes recogiendo un Oscar por "Bowling for Columbine", alegato en contra del uso y abuso que se hace de las armas de fuego en Estados Unidos. Es ese gordito con barba de varias semanas y cara de buena persona. Cuando recogió el Oscar lanzó un "No a la Guerra" y la mitad del auditorio se volcó en aplausos. Yo aseguraría que a Tim Robbins y a Susan Sarandon se les cayó alguna lagrimita. Ese día pasó a engrosar la lista negra del partido republicano. Pues bien, la distribución de su última película, "Fahrenheit 911", ha sido prohibida por Disney. Sí, has leído bien. Disney, la misma que la del ratón Mickey.


La historia comienza cuando Miramax decide producir la película de Michael Moore. Resulta que Disney compró Miramax hace unos diez años y, por contrato, puede detener la producción de una película bajo ciertas circunstancias como, por ejemplo, haberse pasado del presupuesto. Cuando Miramax comenzó a trabajar en el nuevo proyecto de Moore, Disney ya mostró su malestar, pero el rodaje continuó. Pues bien, la película está terminada y Disney ha prohibido a Miramax su distribución.

"Fahrenheit 911" se basa en el libro "Dude, Where's my Country", en el que Moore da un repaso a las relaciones entre la familia Bush y la familia de Bin Laden. Entre otras cosas, se cuenta la prisa que se dió la admistración Bush por sacar del país a algunos familiares de Bin Laden tras el atentado del 11S. Evidentemente, se tratan temas muy molestos para el gobierno republicano y, a seis meses de las elecciones, no es algo muy favorable con vistas a la reelección del bueno de George. Disney ha prohibido la distribución ya que el contenido de la película puede resultar molesto para personas de cierta ideología política. Casi nada.

¿Cúal es la verdad? Sólo hay que seguir la cadena. Moore quiere hacer una película con Miramax. Miramax pertenece a Disney. Disney tiene su parque de atracciones más famoso en Orlando, Florida. Florida está gobernada por Jeb Bush. Jeb Bush es hermano del presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y ha concedido a Disney ciertos beneficios fiscales en el estado que gobierna. Fácil, ¿verdad?

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