viernes, diciembre 10, 2004

toda la muerte por delante 

El presunto conductor suicida que provocó su muerte y la de un matrimonio que circulaba correctamente con sus dos hijos en sentido Madrid poco antes de la medianoche del jueves es un hombre soltero de 40 años, profesional de la banca, que estaba en tratamiento médico por depresión.

La Guardia Civil investiga las circunstancias que llevaron a Federico Luis Nieto a conducir al menos 10 kilómetros en sentido contrario por la autovía A-1 en los últimos minutos de la Operación Retorno del puente de diciembre.

Según la DGT, el transportista que, armado de un extintor, consiguió salvar a los niños atrapados en el Safrane, y que circulaba en sentido Burgos, había seguido en paralelo desde el carril de marcha correcto el trayecto del vehículo infractor durante varios kilómetros, haciéndole señales para advertirle de su error.
fuente: CNN+


Me resultan un verdadero enigma las razones últimas que hacen que una persona decida terminar con su vida. Entiendo que uno puede estar tan deprimido como para pensar que su vida no merezca la pena, pero aún me cuesta entender como se vence el bloqueo innato del instinto de supervivencia y se da el salto final.

Sin embargo, lo que no alcanzo a entender es que es lo que lleva a alguien a decidir quitarse la vida llevándose otras vidas por delante. Máxime cuando se trata de vidas de unos desconocidos inocentes. Me sorprende hasta que punto puede llegar la ofuscación en la mente de una persona como para no discernir la realidad.

¿Qué es lo que lleva a una persona al suicidio?

¿Qué es lo convierte a un suicida en asesino?

domingo, diciembre 05, 2004

Sicilia a la española 

Un hombre de nacionalidad italiana y un niño de siete años han fallecido en un tiroteo ocurrido en las inmediaciones del hotel Andalucía Plaza de Puerto Banús, en Marbella.

Además otras tres personas han resultado heridas. Se trata de la tía del niño (que ha sido alcanzada por varias balas en las piernas), un guardaespaldas, que se encuentra grave, y una niña, que sólo tiene heridas leves.

El ajuste de cuentas es la hipótesis que baraja la Policía. Al parecer los fallecidos han sido alcanzados de forma accidental por los asesinos.

El adulto fallecido es un peluquero que estaba atendiendo a un hombre de origen árabe contra el que presuntamente se dirigía la agresión, y que ha resultado ileso.

El niño, natural de Sevilla, estaba pasando el puente en Marbella con su familia y permanecía jugando en la galería comercial del hotel cuando ha sido alcanzado por los disparos.

Los agresores iban encapuchados y llevaban armas semiautomáticas. Han disparado primero contra el escolta, que estaba esperando en un coche en el exterior de la galería.

Después se han dirigido hacia la peluquería, donde han abierto fuego. En el lugar de los hechos se han
fuente: CNN+

Estamos acostumbrándonos a las noticias sobre tiroteos motivados a los ajustes de cuentas. Se está convirtiendo en habitual en Madrid y ahora le ha tocado a Marbella. Cuando escuchamos que hay víctimas nos tranquilizamos pensando que en algún asunto turbio estarían metidos si han perdido la vida en un "ajuste de cuentas". Y no nos falta razón, pero eso no debería ser algo tranquilizador porque, tal como ha ocurrido en esta ocasión, podría haber inocentes de por medio.


Y es que detecto cierta tolerancia ante las actitudes mafiosas mientras que se maten entre ellos y no salpiquen demasiado. No hay más que ver Marbella, santuario de ladrones de guante blanco y auténticos capos mafiosos. ¿Queremos que la costa malagueña se convierta en la Sicilia nacional? De momento, no me cabe duda de que en esa ciudad muchas autoridades están en nómina de los delincuentes y muchos de los políticos son marionetas al servicio de sus amos. ¿Hasta cuándo?

La mujer que ha tenido que ver a su hijo muerto estaba de vacaciones por la Costa del Sol y ahora volverá a Sevilla con un ataúd. Ha sido desgraciada en un macabro sorteo en el que todos jugamos una participación.

Recuerda: "te puede tocar a ti".

Donde los optimistas se enfrentan a la realidad